miércoles, 18 de agosto de 2010

Cambio tesoros del Vaticano por comida para África




Antes de prolongarme en mis escritos, quiero aclarar que esta no es, ni pretende ser una arremetida contra el catolicismo, ni contra ninguna religión en especial, sino más bien contra el modo en que la iglesia católica ha convertido a la creencia en un negocio, contradiciendo así, las mismas sagradas escrituras que le dieron su origen. Me considero plenamente merecedor de los achaques que pueda recibir de cualquier persona que lea esto y no lo crea correcto, recordando que los siguientes no son ni más ni menos que datos estadísticos.

Como ya sabemos, la historia de la Santa Iglesia Católica está plagada de acontecimientos nada santísimos, entre los que se pueden nombrar, “Las Cruzadas”, “la Santa Inquisición” o “Quema de Brujas”, la quema de libros, las listas negras, el subyugamiento y la denigración de la mujer, el genocidio de los pueblos prehispánicos, como así también, otros temas más actuales como el encubrimiento de la pederastia y los escándalos sexuales en el seno de la iglesia. Todas estas situaciones atentan directamente contra las bases originarias de esta religión. No me considero un conocedor de la Biblia, pero conozco los valores primarios que la rigen, como “no matarás, no codiciaras, tratarás al prójimo como a ti mismo, no robarás, no cometerás actos impuros, etc”, tan solo en las primeras líneas, todos estos mandamientos ya fueron violados.

Pero en esta ocasión quiero ocuparme de una parte del Cristianismo en especial, la que dice “Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios (Lucas, 6:17)”. Si esto es así, todos los Papas, presbíteros, Diáconos y demás jerárquicos religiosos deberían saber que les espera un lugar muy caliente al terminar su paso por esta vida.

Las reservas financieras exteriores del Vaticano se encuentran concentradas principalmente en Wall Street. Estas acciones tienen un valor aproximado de 100 mil millones de euros y solo en Alemania alcanza los 500 mil millones de euros. Como dijo Balzac “detrás de cada gran fortuna hay un crimen”. Este caso no es diferente.

El Vaticano tiene el segundo tesoro en oro más grande del mundo, detrás de los Estados Unidos. Esta cantidad de metal está valorada en 3.500.000.000 de euros. ¿De dónde proviene este oro?, esta riqueza, -como todas- tiene un origen sangriento, gran parte de ésta fue arrebatada a Suramérica durante la conquista y casi exterminio de los pobladores originarios del Perú. La iglesia, usando las banderas del cristianismo, ha sido uno de los instrumentos ideológicos más exitosos para las sociedades clasistas –el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo-, lo cual, desde luego, produjo miles de millones de divisas en ganancias.

La iglesia también es la mayor terrateniente del mundo occidental. Posee millones de hectáreas en Alemania, miles de hectáreas en Italia, el 20% de la campiña de España, de Portugal, Argentina, miles de hectáreas en Inglaterra y millones de hectáreas en los Estados Unidos. Posee también miles de millones de dólares en construcciones edilicias, casi el 1/3 de las construcciones en Italia, ¿No se supone que encontraríamos a Dios debajo de una piedra?, entonces, ¿cuál es la necesidad de poseer semejante cantidad de edificios?

Los sacerdotes se pasan hablando sobre humildad y ayuda al prójimo, si tan solo se donara una parte de esta gigantesca fortuna a las zonas carenciadas de África u otros países necesitados, se solucionarían todos los problemas de hambruna y con tantos miles de Km2 en el mundo, se solucionaría el problema de la falta de espacio.

Como se puede vivir con la mentira de ser “Representantes del cielo en la tierra”, y saber que todos los días las personas mueren de hambre mientras tu fortuna (que debería usarse para paliar el hambre) solo crece?, ¿cómo se puede ser tan caradura y hablar de “solidaridad para con el prójimo”, si rematando un anillo de la mano del Papa podrías cambiar el destino cientos de personas en Camboya?, ¿Cuánta gente indigente en Alemania, Italia o Argentina podría dormir bajo techo si se donaran las miles de edificaciones que posee la iglesia?. Es realmente triste pensar que lo que empezó siendo una hermosa iniciativa, hoy solo sea un negocio.

Si de los pobres es el reino de los cielos, el vaticano es el epicentro del infierno.

http://zh-cn.facebook.com/topic.php?uid=84843011422&topic=13789&post=68909

jueves, 12 de agosto de 2010

La camisa del hombre feliz

En las lejanas tierras del norte, hace mucho tiempo, vivió un zar que enfermó gravemente. Reunió a los mejores médicos de todo el imperio, que le aplicaron todos los remedios que conocían y otros nuevos que inventaron sobre la marcha, pero lejos de mejorar, el estado del zar parecía cada vez peor.

Le hicieron tomar baños calientes y fríos, ingirió jarabes de eucalipto, menta y plantas exóticas traídas en caravanas de lejanos países. Le aplicaron ungüentos y bálsamos con los ingredientes más insólitos, pero la salud del zar no mejoraba. Tan desesperado estaba el hombre que prometió la mitad de lo que poseía a quien fuera capaz de curarle.

El anuncio se propagó rápidamente, pues las pertenencias del gobernante eran cuantiosas, y llegaron médicos, magos y curanderos de todas partes del globo para intentar devolver la salud al zar. Sin embargo fue un trovador quien pronunció:

—Yo sé el remedio: la única medicina para vuestros males, Señor. Sólo hay que buscar a un hombre feliz: vestir su camisa es la cura a vuestra enfermedad.

Partieron emisarios del zar hacia todos los confines de la Tierra, pero encontrar a un hombre feliz no era tarea fácil: aquel que tenía salud echaba en falta el dinero, quien lo poseía, carecía de amor. Y quien lo tenía se quejaba de los hijos.

Pero una tarde, los soldados del zar pasaron junto a una pequeña choza en la que un hombre descansaba sentado junto a la lumbre de la chimenea:

—¡Qué bella es la vida!, Con el trabajo realizado, una salud de hierro y afectuosos amigos y familiares, ¿qué más podría pedir?

Al enterarse en palacio de que por fin habían encontrado un hombre feliz, se extendió la alegría. El hijo mayor del zar ordenó inmediatamente:

—Traed prestamente la camisa de ese hombre. ¡Ofrecedle a cambio lo que pida!

En medio de una gran algarabía, comenzaron los preparativos para celebrar la inminente recuperación del gobernante.

Grande era la impaciencia de la gente por ver volver a los emisarios con la camisa que curaría a su gobernante, pero cuando por fin llegaron, traían las manos vacías:

—¿Dónde está la camisa del hombre feliz? ¡Es necesario que la vista mi padre!

—Señor —contestaron apenados los mensajeros—, el hombre feliz no tiene camisa.

AUTOR: León Tolstoi



da para reflexionar no?

miércoles, 11 de agosto de 2010

Cada minuto muere una persona a causa del tráfico de armas



Desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial en 1945, unos 30 millones de personas han perecido en los diferentes conflictos armados que han sucedido en el planeta, 26 millones de ellas a consecuencia del impacto de armas ligeras. Estas armas, y no los grandes buques o los sofisticados aviones de combate, son las responsables materiales de cuatro de cada cinco víctimas, que en un 90% también han sido civiles (mujeres y niños en particular), este número aumenta cada año a razón de una persona por minuto (más de medio millón de personas por año).

Esta alarmante cantidad de muertes se debe, en su mayoría al tráfico y venta ilegal de armas, como así también a la falta de control en el monto de producción de las mismas, pero, ¿por qué las grandes organizaciones internacionales como la ONU y el G8 no elaboran un tratado internacional estricto y efectivo que regule de manera definitiva el comercio y la producción de armas?

La respuesta a esta pregunta es relativamente simple, no se necesita mucho para saber que el comercio de artefactos bélicos genera el mayor movimiento de caudales entre los países (solamente superado por la industria del maquillaje), entre los cuales, lideran la lista: Estados Unidos, con 456.000 millones USS; Reino Unido con 5.200 millones; Rusia con 3.100 millones; Francia con 2.900 millones; Alemania con 1.900 millones e Italia con 1.000 millones, coincidentemente, los primeros 4 países son también miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y todos ellos son miembros del G8. Resultaría innegablemente un pésimo negocio para estas naciones crear un tratado que limite su mayor y mejor producción.

Los dividendos de esta industria, se encuentran obviamente en las guerras, aunque también sacan provecho de los países con crisis armadas internas, principalmente en la región del África, en estos conflictos se acumulan centenares de miles o millones de armas, la paz queda luego hipotecada por dicho arsenal, una parte del cual es a continuación, desviado y aprovechado por grupos terroristas, paramilitares, guerrillas, grupos criminales, ciudadanos privados o cuerpos privados de seguridad. Las armas se desgastan y destruyen, por lo que se necesitan comprar otras para continuar “manteniendo la paz”, formándose así un ciclo interminable.

Existen hoy en día varias organizaciones que luchan por lograr un “Tratado sobre el Comercio de Armas”, entre las que se encuentran Amnistía Internacional y Armscontrol, esta última ha logrado que la ONU acuerde un calendario para elaborar un Tratado sobre el Comercio de Armas “firme y sólido” con las “normas comunes más elevadas” para controlar las transferencias internacionales de armas convencionales, lastimosamente, no ha pasado de ser un simple intercambio de papeles entre los miembros de las diferentes organizaciones.

El momento es hoy, cada minuto que pasa una persona muere a causa de este tráfico ilegal, solamente con este tratado se podrá reducir el coste humano de la proliferación de armas convencionales. Impedirá que los proveedores de armas sin escrúpulos encuentren el punto débil de los sistemas de suministro, y garantizará que todos los exportadores e importadores de armas se atienen a estrictas normas comunes sobre el uso, la gestión y la transferencia de armas, lo que hará posible un mundo más seguro para nosotros y los que vendrán.

Fuentes:

http://www.amnesty.org/es

http://www.controlarms.org/es/

martes, 10 de agosto de 2010

Nuestro legado



















El Paraguay a lo largo de su sufrida historia de vida independiente, ha sido y es, constantemente seducido por tratados deshonestos y mezquinos por parte de todos sus vecinos, el país entero se ha dejado hechizar por sumas minúsculas y tasas de interés ridículas, presentadas por los demás países como la luz al final del túnel de la pobreza nacional. Nosotros, los paraguayos, en nuestro afán de ser “buenos vecinos” y de afianzar la trillada “fraternidad internacional” o simplemente por no poseer la capacidad de ver de antemano las jugarretas políticas y judiciales a las que nos están arrastrando, nos dejamos llevar como insectos hacia la luz de la bombilla que tarde o temprano, terminará quemándonos la cabeza.

Entre estos nefastos tratados, que encarcelaron a nuestra economía internacional a por lo menos 30 años más de deudas externas con una enorme cantidad de países alrededor del mundo se pueden citar, por nombrar algunos, los tratados secretos firmados durante las guerras en las cuales literalmente renunciábamos a nuestra soberanía nacional y el famoso, siempre mal visto y poco querido tratado de Itaipú.

Resulta alarmante pensar que luego de años de ver los resultados de los pésimos acuerdos a los que llegaron los mandatarios anteriores, los actuales jefes de gobierno sigan cayendo en las mismas trampas de años pasados, como troncos inertes remolcados por la corriente hacia una caída libre que, irónicamente, en vez de liberarnos, nos hace prisioneros en nuestro propio país.

Somos condenados a cadena perpetua en nuestra propia tierra, cautivos en nuestra casa, los paraguayos vivimos en una prisión domiciliaria nacional, sentenciados por un delito que no cometimos, pero que todos pagamos, una deuda creada por los intereses impagables de las alianzas que contrajimos ingenuamente hace mas de una veintena de años, obligados a trabajar durante decenios viendo como nuestro esfuerzo va a parar a las arcas de otro pueblo mientras nuestros compatriotas mueren por enfermedades perfectamente curables, nuestros niños intentan aprender sus lecciones en condiciones infrahumanas y mientras nuestra economía nacional se desangra gota a gota.

Este, señoras y señores, es el legado de nuestros ancestros y nuestro legado a los que procederán.

Cuando la información desinforma y los silencios hablan



En un comienzo existió la carta (cuyos orígenes se remontan a la civilización Sumeria*), la cual podía tardar meses o años en llegar a su destinatario, luego se creó el telégrafo en 1884, el teléfono en 1886 y la radio en 1887, estos inventos dieron a la humanidad una “relativa” celeridad a las comunicaciones. Hoy conocemos el Internet, las líneas IP, los teléfonos celulares con cámara, wifi, GPS, twitter, facebook, hi5 y cuantas otras infinitas aplicaciones se les pueda a añadir a estas “maravillas de la tecnología”, resulta impresionante pensar, en estos tiempos, que un pequeño aparato que cabe en la palma de la mano puede unir a personas que se encuentran en los polos opuestos, permitir conocer lo maravilloso de Oriente Medio, contactar con familiares en Sudán, hacer negocios en Tokio desde tu dormitorio o simplemente informarte al instante que Larissa Riquelme se empelotó (otra vez).



En esta “Era de la comunicación”, en donde el objetivo principal es acercar a la gente que se encuentra lejos, resulta igualmente increíble pensar que existen personas y/o gobiernos que buscan alejar a quienes se encuentran cerca, levantando muros de contención en las franjas limítrofes para evitar que los “ilegales” crucen de un lado a otro, ¿quién puede decirnos quién es ilegal en una porción de tierra?, ¿acaso el planeta no pertenece a quienes habitamos en ella? Se excusan diciendo que el objetivo es “reducir el narcotráfico y la violencia”, pero, si existe quién produce es porque existe quién consume, y si existe violencia, se debe a la incomprensión, los prejuicios y una xenofobia injustificada por parte de los países anfitriones.



Al igual que este, existen otros miles de casos en el mundo, donde naciones vecinas, que fácilmente podrían idear políticas de enriquecimiento económico, cultural y social mutuos, o bien, realizar excelentes trabajos conjuntos por el mejor manejo de las “parcelas de tierra” que les encomendaron custodiar, prefieren distanciarse políticamente, alargar distancias mediante enormes muros de ideológicos, inventar mil y una razones por las cuales un pueblo debería odiar a otro, estas situaciones se presentan muy parecidas a las del régimen nazi, ¿pero no habíamos cerrado esa etapa de la humanidad? ¿Dónde quedaron los miles de tratados que se firman todos los días donde figura, casi sin excepción alguna, la palabra “igualdad”?, y, si somos todos “iguales ante Dios y la Ley”, ¿cómo es que aún existen en este siglo, los “dueños de la tierra”?



Vivimos en la época de la comunicación - incomunicada, donde la verborrea de nuestros mandatarios no lleva a nada, un tiempo en el que la tecnología dejó de acercarnos y comenzó a alejarnos, al punto en que podemos estar en una misma habitación y simplemente “mandar un mensaje” a la otra persona y donde el caudal inagotable de información nos mantiene eternamente desinformados. Coexistimos en una página de susurros y dobles-sentidos en la historia de las naciones, en la que los silencios dicen más que las palabras.




* La civilización sumeria está considerada como la primera y más antigua civilización del mundo.


domingo, 8 de agosto de 2010

“La juventud vive una cultura de muerte”



“La juventud vive una cultura de muerte”, expresó una vez alguien en un congreso, lo cual no hizo más que, con datos estadísticos, confirmar lo que yo y mucha otra gente ya sabía o temía, que esta generación está estancada entre el reggaetón y la desidia, el consumismo exagerado y la publicidad erótica. La falta de visión a futuro llenó a la juventud de falsas expectativas de una vida de opulencia con prácticamente ningún esfuerzo o preparación, dependiendo casi exclusivamente de que papi, mami o algún “paíno” le consiga un puesto con una excelente remuneración y 6 horas de trabajo.

Pensando en estas situaciones, vienen a la mente las palabras que constantemente surgen de la boca de las personas de esta generación; “Ni ahí estoy”, “así nomás luego es”, “¿qué pió lo que vamos a hacer guau?”, entre otras miles de frases que expresan desgana, dejadez y desinterés.

Esta triste revelación lleva a pensar; ¿donde quedó esa supuesta “llamarada ardiente” que enciende la sangre de la juventud y enerva sus sentidos?, ¿donde está la chispa sagrada que hace que aprieten los dientes y salgan a las calles a exigir cuanto sueño de juventud les venga a la mente?, ¿es acaso, el fútbol la única pasión de la juventud?, ¿acaso no existe una pasión por lograr una mejor formación, un país más justo o una mejor distribución de las riquezas?, donde quedó el fuego que impulsó a jóvenes hace 199 años a buscar algo DIFERENTE, algo que todos creían imposible, unos cuantos jóvenes, lo hicieron realidad, solo a costa de espíritu y fuego.

¡JUVENTUD, YO LOS CONVOCO! (al mejor estilo Harvey Milk), no nos dejemos estar, que así se nos pasará la juventud y llegaremos a la adultez sintiendo que nuestra “edad de oro” pasó en vano, no dejemos que los seres oscuros que ocupan los altos mandos del país nos digan como tenemos que pensar, copemos las calles con nuestras almas neuróticas de pasión, con nuestros corazones bombeando ideas frescas, salgamos a las calles a exigir que las personas sepan que existimos, revivamos esa llama que hace 199 años cambio el curso de la historia, que si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo va a hacer?

viernes, 6 de agosto de 2010

A las mujeres que ya no amamos

Cuando pasados los años, encontramos a las mujeres a las que ya no amamos, ¿no está la muerte entre ellas y nosotros, lo mismo que si ya no fueran de este mundo porque el hecho de que nuestro amor no exista ya convierte en muertos a las que eran entonces o al que éramos nosotros?

jueves, 5 de agosto de 2010

EL MUNDO NOS DESTRUIRA ANTES QUE NOSOTROS A EL



Cada vez que veía en los periódicos o en las revistas a los políticos de siempre utilizando el calentamiento global o la destrucción del medio ambiente como plataforma para sus campañas electorales, pensaba para sí; ¿Cómo podemos ser tan arrogantes? El planeta fue, es y será siempre más fuerte que nosotros. No podemos destruirlo; si traspasamos una determinada frontera, nos eliminará por completo de su superficie y seguirá existiendo. ¿Por qué no hablan de "no dejar que el planeta nos destruya?

Mientras las heridas sangren..


Mientras el intenso frio no aplaque la llama encendida por la humillación.
Mientras el recuerdo de la absurda tergiversación y el menosprecio de un evento que significó un esfuerzo sobrehumano para muchos sigan latentes en mis venas, quiero inmortalizar cuanto sigue:
Podría estar quejándome de A, B o C medios por tal o cual pésima actuación ante un evento del cual nos sentimos orgullosos, el cual nos dejo saber que todo es posible, podría quejarme de los medios y “mandar pestes y culebras” a diestra y siniestra, pero NO.
Lo que voy a hacer es felicitar y engrandecer a todos aquellos que pusieron huevos y ovarios en el evento, a los que se plantaron de 9 a 21, a los que no comieron, a los que opinaron, a los que escucharon, a los que expusieron, a los que se esforzaron y a los que, como yo, solo fueron simples participes.
Quiero resaltar que realmente creí que iba a perder el tiempo, que me iba a aburrir y que en el mejor de los casos, simplemente faltaría al trabajo y no tendría facultad, quiero decir (y no es algo que salga mucho de mi boca) que me EQUIVOQUE, que aprendí como hace tiempo no aprendía tanto, que no tengo que creer todo lo que leo, aprendí lo importante de contar mi propia versión, aprendí que ser tapa de diario y saber que alguien cometió un error 40.000 veces, se siente MARAVILLOSAMENTE, y aprendí sobre todo que tener la tirada más grande NO SIGNIFICA TENER EL MAYOR PORCENTAJE DE LA VERDAD!.
Por estas y muchas otras lecciones aprendidas.. GRACIAS ABC COLOR!